El briefing: un pequeño paso hacia la experiencia
¿Por qué es tan importante?
El briefing es ese momento previo al servicio donde el equipo se reúne para alinear objetivos, compartir información clave y anticiparse a los retos. Más que una simple charla, es el espacio donde se construye la conexión que hará que todo fluya durante el servicio.
¿Qué se define en un buen briefing?
Reservas y perfiles de clientes: Identificar clientes habituales, nuevas caras, celebraciones especiales o necesidades concretas ayuda a personalizar cada detalle.
Detalles del menú: Revisar cambios, platos fuera de carta, maridajes especiales o ajustes en la cocina para evitar dudas y asegurar confianza al presentar la oferta.
Roles y responsabilidades: Asegurarse de que cada miembro del equipo tenga claro su rol, desde el orden de las mesas hasta quién coordinará los tiempos con cocina.
Corecciones del servicio anterior: Analizar los puntos que se pueden mejorar basándose en lo ocurrido el día anterior. Quizá se detectaron retrasos en los tiempos de servicio, confusión con un plato o fallos en la comunicación interna. Este espacio permite buscar soluciones juntos.
Reconocer puntos fuertes: No todo es corregir. Es igual de importante destacar lo que salió bien: un camarero que supo anticiparse a un cliente, un gesto que marcó la diferencia, o un servicio que fluye como un reloj. Reconocer el esfuerzo genera motivación.
Energia y motivación: Es el momento de conectar como equipo, resolver dudas y recordar que cada cliente que entra merece lo mejor de nosotros, no solo en técnica, sino en cuidado.
Más allá de su función práctica, el briefing tiene un valor emocional: refuerza la unión del equipo. Es un espacio para escucharnos, compartir ideas y sentirnos parte de algo más grande. Esa energía se refleja luego en la sala, donde cada gesto, cada mirada, fluye de manera natural.
¿Y si no hay briefing?
La diferencia es abismal. Sin esa preparación, los errores aumentan, la comunicación se vuelve caótica y, lo más importante, el cliente lo nota. Esta herramienta no solo organiza; inspira, motiva y eleva la calidad del servicio. No es una pérdida de tiempo; es una inversión en excelencia y humanidad.