No todos los grandes profesionales encajan en todos los grandes proyectos
Uno de los errores más habituales que veo en hostelería es contratar experiencia en lugar de contratar encaje. Un restaurante puede incorporar a una persona con un currículum impecable, años en casas reconocidas y una trayectoria admirable. Y aun así, fracasar. ¿Por qué? Porque el talento no funciona en el vacío. Funciona dentro de una cultura, una forma de liderar, una velocidad de trabajo, una filosofía de servicio y una identidad concreta. Hay equipos que necesitan perfiles estructurados y analíticos. Otros necesitan perfiles creativos, inquietos y capaces de cuestionar lo establecido. Hay proyectos que crecen gracias a líderes muy directivos y otros que solo funcionan cuando existe autonomía y participación. Por eso, antes de abrir un proceso de selección, la pregunta no debería ser: "¿Quién es el mejor candidato?"